En las cajas nido solo pueden anidar algunas especies de aves de pequeño tamaño, ya que el orificio de entrada tiene un diámetro pequeño.
Esto se hace para permitir la entrada a especies de aves insectívoras, que son las que suelen utilizar huecos en los árboles viejos, cada vez más escasos, y además contribuyen a combatir las plagas de insectos.
Las cajas nido, en España, son frecuentemente utilizadas por algunas de las siguientes especies:
Carbonero común (Parus major).

Es un ave insectívora muy llamativa por su color amarillo con una “corbata” de color negro carbón. Habita en toda España y aparece en muchos hábitat naturales, aunque le gustan mucho los parques y jardines. Acude a los comederos fácilmente y utiliza las cajas nido sin problemas.
La reproducción comienza en marzo y puede volver a criar hasta tres veces, si el año es adecuado.
El nido está construido con musgo, hierbas, plumón, telarañas y cualquier filamento fino y suave que puedan conseguir. No es muy alto, lo cual es muy bueno para permitir su observación con la cámara sin problemas.
La hembra pone entre 8 y 13 huevos, son blancos con pequeñas manchitas. La incubación se prolonga durante unos 15 días y sólo lo hace la hembra.
Los pollos se quedan en la caja nido unas tres semanas durante las cuales los dos padres aportan alimento.
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus).

Este es un pequeño y bonito pájaro, con colores muy llamativos, que se mueve incansable entre las ramas de los árboles buscando insectos.
Le gustan los bosques y también los jardines y suele anidar en cajas nido. Normalmente hace una puesta anual en primavera. La hembra se ocupa de la construcción del nido y la incubación de los huevos (entre 7 y 12 huevos). Los pollos naces a los 14-15 días y permanecen en el nido unas tres semanas.
El nido está construido con pelos, plumón y musgos, y es plano y bajito, por lo que es perfecto para permitir ver a las crías a través de la cámara.
En esta especie el macho y la hembra aportan alimento a las crías.
Carbonero garrapinos (Periparus ater).

Este carbonero es un poco más pequeño que el carbonero común y prefiere los bosques de coníferas, aunque también aparece en parques y jardines. Se alimenta de insectos y arañas.
Se puede reproducir un par de veces al año, y comienza el la primavera temprana, desde marzo hasta mayo. La hembra pone entre 5 y 10 huevos, que incuba durante unos 17 días. Los pollos permanecen en el nido unas tres semanas.
El nido es plano por lo que esta especie es idónea para disfrutar de su observación en la caja nido.
Gorrión moruno (Passer montanus).

Este bonito gorrión es bastante frecuente en los parques y jardines, pero no mucha gente sabe que es otra especie diferente al gorrión común.
Es bastante más pequeño, por lo que puede utilizar las cajas nido. El problema es que aporta muchas hierbas en la construcción del nido, incluso como para llegar a tapar la cámara, impidiendo ver bien a las crías.
Se alimenta principalmente de semillas y comienza a reproducirse en abril y puede terminar en pleno verano. En la construcción del nido participan los dos padres.
Ponen hasta 7 huevos y la incubación se prolonga un par de semanas. Durante el día incuban el macho y la hembra, pero por la noche solo incuba la hembra. Los pollos siguen en el nido unos 15 días más, hasta que lo abandonan.